lunes, 1 de diciembre de 2014

Chespirito, la tristeza y la vergüenza

 


Se nos fué Chespirito. Se nos fué Chespirito y se llevó de su mano al Chapulín Colorado, al Chómpiras y sobre todo al Chavo del 8. Se fué y a muchos de nosotros nos queda un vacío enorme. Nos falta el espejo donde nos mirábamos con humor, un espejo que nos retrataba tal y como somos, que nos devolvía una realidad despiadada a veces y otras esa pequeña luz de esperanza que todos albergamos en cualquier ambiente en el que nos desenvolvamos. Eso sí, siempre dibujándonos una sonrisa, para que no nos duela tanto la realidad o simplemente para otras veces pensar que se puede.

Se nos fué Chespirito y en su país de origen se cumple eso de a rey muerto hay que elevarlo a la estatura de Dios o descenderlo al Infierno. Ni lo uno, ni lo otro. No hay que quitarle méritos a quien ha hecho reír a más de tres cuartas partes de Latinoamérica, ni tampoco creo que había que esperar que le diese a un entretenimiento fresco y genuino, alto vuelo literario o una crítica profunda del sistema.

He leído al escritor Javier Esteinou Madrid aquí donde expresa que Chespirito se volvió una pieza clave del modelo de televisión para los "Jodidos", asimismo he repasado muchísimos comentarios de lectores de diversos medios mexicanos que se quejan sobre Chespirito y más precisamente sobre su personaje del Chavo porque según ellos es la forma en que se retrata a los mexicanos en el exterior.

En este punto yo me pregunto: ¿Hay gente a la que le parece humillante ser representada por un pobre? Que dicho sea de paso representa mínimo al 60.6% de la población mexicana actual (ver datos de coneval). ¿Los "Jodidos" -como les dice el escritor Javier Esteinou Madrid no pueden tener en la televisión un espacio que los represente y con el cual se sientan identificados? O como asevera él ¿la televisión tiene que tener códigos complejos para que solo puedan comprenderla las personas como él?

Quiero hacerle notar al Señor Javier Esteinou Madrid que si precisamente el Chavo tuvo la trascendencia que tuvo en toda Latinoamérica fué por representar a un sector que todavía hay en su país y en gran parte de Latinoamérica, pero que quieren esconder, quieren borrar. Un sector que se vió reflejado en las situaciones, en los personajes, en el contexto donde normalmente se desenvolvía.

También vi por ahí en los comentarios quienes dicen que este programa era denigrante porque mostraba a flojos como Don Ramón, a quienes denostan a los que pertenecen a la parte baja del pueblo como Doña Florinda, a quienes se la pasaban haciendo bullyng como la Chilindrina, etc. Pues precisamente ahí estriba su valor el programa,  mostrando al público la cara de lo que es la sociedad es en cierto momento.

Es peor esconder. Cuando se muestra algo se vuelve consciente a la gente de hay un mundo más allá del que ella vive, le das conocimiento para que ella actúe con lo que pudo ir recogiendo en su formación y que pueda obrar en consecuencia.

Con lo que escribo aquí no estoy defendiendo a Televisa, ni a ningún consorcio de medios con fines lucrativos en cualquier lugar recóndito del mundo.

Realmente hay cosas deleznables que se le pueden achacar al multimedios Televisa, como el esconder las fechorías que hacen los carteles narcos. Como la cantidad de fosas comunes que a raíz de lo de Ayotzinapa se van descubriendo actualmente; como el esconder durante años la desnutrición a la que estaban sometidos una parte importante de los niños del país; como el ser partícipe o encubridor de la corrupción gubernamental (como queda demostrado con lo de la Casa Blanca), como el dar una visión sesgada de la realidad en cuanto a no propender a un debate público sobre temas como la reforma educativa, como la reforma energética, como la reforma del estado, etc. Porque no le podemos pedir a un multimedios que se aparte de su objetivo específico que es el tener un fin de lucro, pero cuando dice que va a informar, cuando pone un noticiero en el aire, debe de dar toda la información que posee, no debe esconder, tergiversar o parcializar la realidad. Eso sí se lo podemos achacar.

Volviendo al tema de Chespirito, de sus detractores como Esteinou Madrid y otros, me quedan algunas cosas en el tintero que decir, como que se le achaca a Chespirito el no hacer ninguna crítica social o moral y creo que en esto sus detractores son bastante injustos. Algunos de sus personajes al rayar en lo grotesco como el Chapulín Colorado están ridiculizando situaciones que se nos proponen desde el norte como válidas y verdaderas, donde los justos siempre ganan, cosa que moralmente puede ser inobjetable solo que casualmente esos justos representan el estilo de vida o las normas de países que son imposibles de objetar por el resto del mundo. Chespirito en sus personajes tenía el don de abrirnos los ojos al abanico de situaciones o personajes que se nos presentaban a diario, ridiculizando situaciones a veces, llevando al grotesco a ciertos personajes. No había una crítica directa a lo social, ni a las ficciones foráneas y estaba en los "Jodidos" la capacidad de analizar lo que les presentaba y para esos jodidos era más facil poder analizarlas y disfrutarlas con el toque de humor siempre latente, porque precisamente esas situaciones y esos personajes estaban dentro de su cotidianeidad. Pretender que esos "Jodidos" no tenían la capacidad o el intelecto suficiente es discriminar, como discrimina el autor del artículo mencionado anteriormente en forma solapada al hablar con desmedro de que en todo Latinoamérica hay formaciones indígenas (por las dudas le informo que no son indígenas sino aborígenes).

Si Esteinou Madrid quiere una televisión de mayor nivel educativo o cultural creo que va en el sentido equivocado al pretender esto de medios privados, que como sabemos el principal objetivo de ellos es el lucro. Creo que debería pensar en una alternativa a los mismos, colocando los medios en mano de las universidades, de las organizaciones sociales y del estado. Y si el objetivo que persigue en estos medios es informar, concientizar socialmente, generar conocimiento y cultura, no debería de obviar dentro de esos medios, contenidos pasatiempistas, para incluir al mayor número posible de personas que se plieguen a la audiencia. Y por supuesto abarcar a todos los estractos sociales y con mayor asiduidad a los Jodidos en los cuales él quiere crear consciencia.

Y ya para terminar tengo una tristeza muy grande: se fué Chespirito, que entre otras cosas fué el que VISIBILIZO HASTA ESE MOMENTO A LOS INVISIBLES JODIDOS.  No te vamos a extrañar porque ahí van a estar el Chavo, el Chapulin, el Chómpiras,  para tenerte siempre presente entre nosotros y reírnos con vos de nosotros.