-
jueves, 30 de enero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
Francisco I. Un análisis después de un tiempo de gestión.
A veces para hacer un juicio de valor hay que dejar
transcurrir un cierto tiempo. No solo para poder apreciar la tarea de quien
pretendemos analizar, sino para despojarnos de ciertos preconceptos que podemos
habernos creado.
Precisamente eso quise hacer con la figura de Francisco I.
Con dicha figura cargaba con el preconcepto de que se lo hubiese mencionado
como alguien que había mirado hacia otro lado en épocas de la dictadura, o que
específicamente no se haya preocupado por sacerdotes de su diócesis para
salvarlos de las garras salvajes de ésta. También llevaba como preconcepto su
enfrentamiento con Néstor acerca del tema del matrimonio civil igualitario.
Estos temas que hacían a mi preconcepto, merecen que de alguna forma los aborde desde
una óptica lo más libre de subjetivismo que pueda hacer.
Con respecto al
matrimonio civil igualitario, no hay mucho que decir, es lógico que un
representante de la iglesia católica esté en contra de esta institución que si
bien es un derecho inalienable que se debía la ciudadanía está reñido contra los preceptos originales
del catolicismo.
Con respecto a su
accionar durante la dictadura deberíamos de tener en cuenta el sentido innato
de las personas de su instinto de supervivencia. Y en mayor o menor medida ser
sinceros y aceptar que todos los que sobrevivimos a ese período fuimos de
alguna manera cómplices del mismo ya sea mediante algunos silencios, mediante
algunas omisiones. No creo que ninguno de nosotros (los sobrevivientes) hayamos
hecho oír de manera constante nuestros cuestionamientos ni los reclamos que
deberíamos haber hecho oportunamente. Tuvimos que esperar a ir
recomponiéndonos, reagrupándonos y dejar que los errores de aquellos que se
creían intocables se fuesen sucediendo para comenzar a hacer oír nuestras
voces. Y era lógico, no podíamos hacer otra cosa. Era un suicidio intentar otra
cosa en esos momentos, solo quedaba esperar y medianamente en los ámbitos en
los que se pudiese tocar soslayadamente el tema.
No conozco que Francisco hubiese alabado el sistema, solo
calló y omitió. Me hubiese gustado saber cuántos de los que criticaron ese
accionar cuando salió elegido papa, no hicieron lo mismo en ese entonces.
Lo real, hoy después de transcurrido un tiempo en el
ejercicio de su papado es que el discurso y algunos de los hechos del Vaticano
cambiaron. Cambiaron para bien, para acercar un poco la doctrina de la iglesia
al cristianismo de los orígenes. A esa religión (como decía Engels) de los esclavos y los libertos, de los pobres
despojados de todos sus derechos, de los pueblos subyugados o dispersados por
Roma.
Hay conceptos vertidos por Francisco que son muy osados para
ser expresado por el jefe mundial de la iglesia, desde ya el haber puesto al
hombre como centro de todo sistema económico, cuando dijo: "Vivimos las consecuencias
de una decisión mundial, de un sistema económico que lleva a esta tragedia. Un
sistema económico que tiene en el centro un ídolo que se llama dinero. Pero
Dios ha querido que en el centro del mundo estén el hombre y la mujer y que
lleven adelante el mundo con su trabajo, y no con el dinero". O como cuando proclama como en el documento “La
alegría del Evangelio” cuando se refiere a la teoría del derrame que postula
que el crecimiento en un contexto de libertad de mercado, provoca
espontáneamente mayor equidad e inclusión social: “esta opinión jamás ha
sido confirmada por los hechos y ella expresa una confianza burda e ingenua en
la bondad de quienes detectan el poder económico y los mecanismos del sistema
económico imperante” y continua aseverando: “el desequilibrio proviene de ideologías que
defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera.
De ahí que nieguen el derecho de regulación por los Estados, encargados de
velar por el bien común…., y a ello se añade una corrupción ramificada y la
evasión fiscal”. En este y otros documento hace una crítica despiadada del
neoliberalismo y de la globalización económica. Y en especial este último
documento le ha valido el tilde desde varios sectores de la sociedad de USA de
comunista.
Claro, están los que van a decir que esto es solo una
pantalla para que las cosas sigan como están, como para acallar a aquellas
críticas que se cernían sobre la iglesia en los últimos tiempos. Pero, de la misma forma estas personas
tendrían que analizar que lo que dice la máxima autoridad de la religión que
cuenta con 1.400 millones de feligreses que en mayor o menor grado la asumen
como propia, lleva también a crear conciencia sobre un enorme porcentaje de
esos feligreses. Y eso no es poca cosa, y eso es despertar conciencia, es crear
a futuro una crítica desde el punto de vista de la fe sobre un sistema
económico que maneja actualmente una gran parte de la economía mundial.
A esos que lo ven como pantalla para continuar un status quo
de las cosas, les digo que de ser así, sería una jugada demasiado arriesgada
con un alto porcentaje de probabilidad de volverse en contra.
Por lo pronto se creó conciencia, se envió también un
mensaje a los líderes económicos mundiales y esto es un gran avance pese a
quien le pese.
Por otro lado se han instalado en el seno de la comunidad
católica temas como la anticoncepción, la fertilización, el celibato, el
sacerdocio de la mujer, etc que si bien no serán seguramente temas sobre los
que se expida el Vaticano en el corto tiempo, han llegado al seno de la iglesia
con el fin de debatirlos e incorporarlos gradualmente a la agenda.
Está ahora en los fieles, así como en nuestros países; está
en el pueblo en defender lo logrado y en exigir la profundización de lo hasta
ahora alcanzado, pero no se puede negar el hecho del acercamiento a los
orígenes del cristianismo y del enfrentamiento con el establishment económico.
Sea como pantalla o sea como un acercamiento verdadero, el puntapié inicial está dado. Ahora hay que
ver como tratamos la pelota.
lunes, 9 de diciembre de 2013
jueves, 21 de noviembre de 2013
América invertebrada
El domingo pasado apareció un
artículo en el diario El País de España reproducido por el diario El Comercio
del Perú del expresidente del Uruguay Julio María Sanguinetti sobre los
intentos de integración de América Latina, el cual transcribo a continuación y
que trataré de analizar al final de la transcripción.
“Parafraseando a Ortega, bien cabe este título para nuestra América
Latina, que cuanto más proclama su integración y más organismos crea, menos
parece –de verdad- re vertebrarse. Varias divisiones transversales van creando
un entramado confuso de instituciones superpuestas, de orígenes
circunstanciales, que no superan los particularismos nacionales.
Empecemos por la Unasur, una construcción política en la que se deja
fuera a México y América Central. El ya más que centenario concepto de América
Latina se abandonó de un plumazo en nombre de una identidad sudamericana
inexistente. ¿Cuál es el valor cultural o político que separa a México de
Colombia o Argentina? ¿Es más cercana a esa identidad Surinam, que se ha
incorporado a la Unasur? Cuando hablamos de la cultura hispánica, frente a la
americana anglosajona en el norte, ¿leemos autores rioplatenses o a Carlos
Fuentes o a Octavio Paz? Se invoca su TLC con Estados Unidos, como si no
tuvieran esos tratados de liberalización comercial países como Chile y
Colombia.
La CELAC fue pensada para integrar a toda la comunidad latinoamericana.
Aquí si entran México y todo el Caribe, desde Cuba hasta Barbados. Son 33
países sin identidad cultural clara y que simplemente procuran constituir una
especie de OEA, pero sin Estados Unidos.
Viejas estructuras sobreviven al mismo tiempo. La Aladi se imaginó en
su época -1960 – como un proyecto amplio de liberalización comercial. Fue
construyendo un interesante tejido jurídico hasta que la velocidad del más
lento le fue quitando revoluciones.
Por otro lado, desde 1975, el Sela intenta coordinar políticas
económicas de 28 países, con resultados académicamente interesantes, pero
políticamente irrelevantes.
Por cierto, no pueden olvidarse los intentos regionales. El Mercosur
nació en 1991 con un enorme impulso político, emanado de la restauración
democrática de la región: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay comenzaron un
vigoroso proceso de liberalización comercial, sobre la idea de un regionalismo
abierto, que generara una economía de escala para competir internacionalmente.
Los primeros ocho años fueron estimulantes, hasta que la inesperada devaluación
brasileña de 1999, que desacomodó a los socios, puso en evidencia la asimetría
del intento, con un Brasil que es el 75% del PBI regional. Desde entonces, el
proceso ha seguido un camino pedregoso. Últimamente, se llegó a suspender de
forma temporal a Paraguay, de modo arbitrario e irregular, y de igual modo se
incorporó a Venezuela, que es más un obstáculo que un aporte por las
características estatales de su comercio y su discurso radical en política
exterior. Entre otros conflictos, Brasil ha formulado severos reclamos a
Argentina, cuyas importaciones son discrecionalmente manejadas por un solitario
zar que dispone que mercadería entra.
Desde 1969 está también la Comunidad Andina, que no integra Chile –nada
menos- y que no registra sintonía entre sus miembros. Lo más rescatable de esa
región es la Corporación Andina de Fomento, un banco muy dinámico, que ha
ampliado su radio de acción, tiene incluso socios extra continentales y
financia con eficacia proyectos de desarrollo.
Recientemente, al amparo de nuevas realidades políticas, nos
encontramos con el ALBA que, impulsada por Chávez desde Venezuela, ha reunido
los gobiernos populistas de Bolivia, Ecuador, Nicaragua, San Vicente, Antigua y
Bermuda, además del comunismo monárquico de Cuba, conducido desde 1959 por la
familia Castro.
En otro orden y con otro signo, irrumpe con fuerte impacto la Alianza
del Pacífico: México, Colombia, el Perú y Chile, y –en vías de incorporarse
Costa Rica y Panamá-. Son países que tienen tratados de libre comercio con EEUU
y ostentan economías dinámicas. Estos días, durante las sesiones de la Asamblea
de Naciones Unidas, sus presidentes reunieron a 250 empresarios, entusiasmados
con el impulso de un proyecto que mira hacia el Pacífico, motor de la economía
mundial. Esta alianza representa el 33% de la población latinoamericana, el 34%
de su PBI, pero el 53% de su exportación, lo que mide su nivel de apertura. Sus
acuerdos han merecido cuestionamientos de los países del ALBA, especialmente
Ecuador, vecino de todos ellos.
En la distancia, los miembros del Mercosur rumian su preocupación.
Brasil es el líder natural del grupo y, pese a su peso específico, no muestra
hoy la dinámica económica esperada. Además, da la impresión que no logra
disciplinar a Argentina ni armonizar la retórica venezolana.
Populismo o democracia, economías abiertas o cerradas… Después de ocho
años de bonanza internacional, con precios elevados de exportación e intereses
bajos, persisten ahora los viejos dilemas. A los que ahora le agregamos una
nueva y profunda grieta entre Atlántico y Pacífico. ¿El tiempo la cerrará o la
irá ahondando?”
Si bien coincido con el autor en que hay una brecha entre los
países que integran América Latina - brecha que se da en la concepción con que
los mismos abordan su política económica – no coincido en la acepción con la
que denomina esa brecha, como si la cosa estuviese planteada entre populismo y
democracia.
Antes que nada quiero subrayar que los países que el tilda
como populistas no están reñidos para nada con la democracia, dado que en la
generalidad de los casos sus gobernantes fueron elegidos – y en muchos casos
por una amplia mayoría de votantes – por sus pueblos. Pareciera ser que para
muchas personas el concepto de democracia está ligado con lo que una pequeña
minoría iluminada desea para su país. De todo lo que expresan se deduce que son
partidarios del voto calificado – ¿calificado por quién? ¿Calificado en base a
qué premisas?- y que la voluntad de la mayoría de los habitantes de una nación
no cuenta para nada.
Dicho esto quiero
referirme a lo que él tilda de populista. ¿Se puede tildar de populistas
medidas que se extienden más allá del tiempo que dure una gestión de gobierno y
que alcanzan a la totalidad de la población sin importar el color político de
los beneficiarios? ¿Se pueden tildar de
populistas medidas que en la mayoría de los casos son factor de activación de
la economía? ¿O lo que las hace populistas para él y para la mayoría de los que
emplean este vocablo, es el hecho que vayan dirigidas a los sectores más
vulnerables de la sociedad? Claro está es democrático y no es populista para el
autor por lo que se desprende de su lectura el repartir despensas con alimentos
o materiales de construcción condicionando su entrega a que el partido que los
ofrece gane las elecciones (como el caso de México) o entregando una zapatilla
antes de la votación y condicionando la entrega de la otra a los resultados de
una elección (como sucedió en Argentina en las épocas en que seguramente el
autor del artículo diría que había un gobierno democrático en la misma).
Por otro lado de esta lectura se puede apreciar que para el
autor el mayor grado de impacto de los distintos organismos creados en América
Latina está basado en términos de lo logrado en acuerdos comerciales y
económicos como lo expresa en su admiración por la Alianza del Pacífico, aunque
esos acuerdos comerciales solo tengan en cuenta lo que pueden lograr los
agentes de la economía y no los intereses de los países participantes.
Sin embargo, podemos ver una serie de avances muy importantes
logrados por varios de los organismos que para él mismo revisten menor
importancia, en cuanto a lo que se refiere al respeto de la soberanía económica
y política de los países que los componen, en cuanto a la autodeterminación de
los pueblos y en cuanto al respeto de las instituciones de los mismos. Un caso
importante por poner un ejemplo fue la suspensión de Paraguay del Mercosur por
el golpe institucional que produjo un poder sobre otro. Lo mismo sucedió con el
apoyo incondicional de la Unasur al presidente del Ecuador ante el intento de
derrocamiento del mismo, solo por mencionar algunos.
Creo que este es el marco en el cual se debe avanzar en la
unidad latinoamericana, porque en el marco económico podemos ver lo que sucede
con la Unión Europea donde los países centrales dominan la escena en detrimento
de los otros.
La realidad económica de cada país de América Latina es muy
distinta a la del otro y si bien se puede avanzar en algunos acuerdos de
cooperación entre los países integrantes es una utopía pensar en una economía
en común.
Yo diría que en lugar de hablar de una América Latina
invertebrada, hablaría de una América Latina fracturada. Fracturada en el seno
de cada sociedad de los países que la componen. Fracturada entre la mayor parte
de la oligarquía que la compone y que solo vela por sus intereses personales
sin importarle en lo más mínimo lo que le suceda ya no a América Latina sino a
su propio país y un pueblo que espera de sus dirigentes poder ascender a
niveles de vida más dignos y que apuesta al crecimiento colectivo de su país.
A esto último apuestan la mayoría de los países del
Atlántico, falta mucho por hacer pero hacia eso se apunta, ahora habría que ver
si los países del Pacífico seguirán la línea por la cual transitan o si se
alinearan con los del Atlántico.
viernes, 1 de noviembre de 2013
No Pudieron
No
pudieron, no pueden, no podrán;
No tuvieron, no tienen, ni tendrán
tu
capacidad.
No la practicaron, ni la practican, ni la practicarán
tu
sensibilidad.
No conocieron, no conocen, ni conocerán
lo que
es un precepto.
Abandonaron, abandonan, abandonaran
Sus
conceptos.
Desconocieron, desconocen, desconocerán
la
justicia.
Solo supieron, solo saben, solo sabrán
de la
codicia.
Los sublevó, los subleva, los sublevará
tu
lucha por la equidad.
Los movió, los mueve y los moverá
sus
intereses, su servilidad.
No les interesó, no les interesa, no los interesará
la
libertad.
Les molestó, les molesta, les molestará
tu
éxito.
Les jodió, les jode, les joderá
tu
crédito,
con el pueblo claro está
y
también con la realidad.
Y como si fuera poco, los ofuscó, los ofusca y los ofuscará
tu
verdad.
En definitiva, no hay aspirina que cure su mal
llamado Cristina, que por siempre en su pueblo vivirá
y ellos
del vaivén de la bolsa y de sus herederos
no pasarán.
No pudieron, no pueden, no podrán
borrar el cariño de tu pueblo, de tu gente,
que eso
les quede claro, jamás sucederá.
viernes, 4 de octubre de 2013
Asuncion de Nestor Kirchner a la Presidencia de la Nacion
Hagamos un ejercicio de memoria.... escuchemos sus palabras... repasemos sus actos
martes, 1 de octubre de 2013
Carta Abierta a los argentinos
A menos de un mes de la elección de representantes quiero dirigirme a
mis compatriotas a fin de llamarlos a la reflexión, porque de una elección
concienzuda depende el futuro de todos nosotros.
Yo sé que de estas elecciones no depende directamente nuestro futuro
inmediato, pero también soy consciente que para que el rumbo económico y político
que tenemos en este momento no se tuerza necesitamos la mayor adhesión al
mismo.
Lo primero que les pido es memoria. Todos sin excepción deberíamos
de hacer un ejercicio de analizar como estábamos antes de que llegara Néstor y
cómo estamos ahora (y no me refiero solamente a nivel individual, porque
seguramente habrá quien estuviese mejor o igual que ahora, sino a nivel general.
Que miremos en nuestro entorno, nuestra familia, nuestros amigos, nuestro
barrio y por último nuestro país).
Seguramente llegarán a la conclusión que estamos muchísimo mejor. Con
mucho más trabajo, con más acceso de toda la comunidad a bienes que eran
impensados para sectores bajos y medios de nuestra sociedad.
Se encontrarán también con un país con un empuje industrializador como
el que no ha habido en muchas décadas. Con un avance tecnológico que nos
debería llenar de orgullo, dado que en muchas ramas estamos a la altura de los
países altamente tecnologizados.
Por otro lado a nivel soberanía y a nivel inserción en el mundo, deberíamos
de sentirnos orgullosos de pertenecer a un país que no agacha la cabeza y
acepta mansamente las resoluciones de los países centrales y que a la vez no
adopta los dobles estándares que los mismos tienen y se los hace saber.
Pero dejemos de lado los aspectos de todo lo logrado en materia económica,
en materia de derechos humanos, de política internacional y de inserción en el
mundo que todos Uds. podrán encontrar fácilmente haciendo en unos casos ejercicio
de la memoria y buscando datos en este blog, en otros blogs, en diarios y
revistas, en cualquier página oficial, de organismos afines al gobierno y de
los no tan afines al mismo como las del FMI que aseveran como dato real que la
clase media pasó de ser el 26% de la población en el 2003 a ser en la
actualidad el 54% de la misma y centrémonos en dos de los aspectos que más se
le achacan a este gobierno.
El primer aspecto que al igual que el segundo fue hábilmente instalado
por la prensa es la corrupción. Corrupción que vale la pena señalar, en el 99% de
los casos jamás ha sido comprobada por la justicia e incluso han sido sobreseídos
los acusados por falta de mérito.
Y este tema es el que más ha prendido en la gente. Y cabe hacerse la
pregunta de porque? Será porque el ser humano es corrupto en su esencia?
Porque en muchos casos la gente que más se queja sobre el tema es la
que comete a diario actos de corrupción.
Sin excepción de clases la mayoría de los seres humanos no estamos
exentos de cometer actos de corrupción. Es tan corrupto aquel que se vale de
los erarios públicos, como los que evaden impuestos, como el jefe de compras de
una empresa que pide comisiones para comprar determinado producto, como el que
pide una factura por mayor importe del efectivamente abonado para rendir viáticos,
como el que especula con divisas sean
estas uno o millones de dólares, como los que no dudan en declarar sus terrenos
como baldíos aun cuando sobre los mismos exista una edificación de millones de
pesos, como los que se llevan una herramienta de sus lugares de trabajo, como
los que trabajan con una productividad menor a la que sus capacidades le
permiten hacerlo.
Que es lo que nos molesta entonces? Será que lo que nos molesta es que
otros sean corruptos más exitosos y logren mejores resultados económicos que
nosotros por sus actos de corrupción?
Traicionar nuestros principios es un acto de corrupción y quisiera
saber quién puede ser fiel a ellos en un 100% a lo largo de su vida.
Yo creo que efectivamente el problema es que nos molesta que alguien pueda
tener éxito en su gestión y en su vida personal. Nos molesta el éxito ajeno y
es por eso que ante la menor denuncia de corrupción sobre quienes tienen éxito ni
siquiera nos preocupamos en saber si esas denuncias tienen algún asidero en la
realidad.
El segundo de los aspectos es el referido a la soberbia. Se habla
alegremente de la soberbia de muchos de los dirigentes de este gobierno y
realmente me interesaría saber dónde pueden ver esa soberbia? Estoy
absolutamente seguro que este gobierno como ningún otro ha permitido las
calumnias, las injurias, las afrentas. Entonces?
Entonces, creo que lo que no soportamos es la verdad. La verdad dicha
sin tapujos, sin vueltas. Nos molesta la verdad, sobre todo cuando esa verdad
se refiere a nuestros defectos, a nuestras debilidades y a nuestra
credibilidad.
Por lo que oigo en la calle muchas personas prefieren la mano dura, el
silencio obligado, la adhesión por la fuerza que la verdad.
Por eso los insto a que realmente hagan un ejercicio de memoria y
sobre todo de conciencia. A las clases bajas que piensen realmente quien les ha
dado una mejora en su nivel de vida, ya sea mediante la creación de miles de
puestos de trabajo o mediante políticas de inclusión que no dependen o dependerán
de su adhesión o no a políticas del
gobierno en turno. A la clase media a que analicen quien los ha afianzado en la
misma o los ha llevado a pertenecer a ella. A la industria que analice cuando
ha tenido estos niveles de productividad y de ventas como los logrados
actualmente. A la clase alta en general que piense concienzudamente que el que
con este gobierno se haya disminuido la brecha entre los más ricos y los más
pobres le puede dar un nivel de seguridad y de tranquilidad mayor mientras siguen
creciendo pero a un ritmo más armonioso con el conjunto del país.
Porque ya lo dijo la presidenta en la ONU, la desocupación y la
marginalidad crean las condiciones para la mano de obra barata para el narcotráfico
y la delincuencia organizada.
Por todo esto insto a todos a hacer un análisis profundo antes de
emitir su voto, a dejar de lado la envidia y a aceptar nuestras flaquezas y a
construir una Argentina pujante con cada vez mayor capital puesto al servicio
de la producción, de la enseñanza, de la tecnología, de la producción
agropecuaria, con una creciente demanda de mano de obra y con una mayor equidad
para no dejar de sentirnos de ser Orgullosamente Argentinos.
De nosotros depende!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


