sábado, 31 de agosto de 2013

Sobre deficiencias comunicacionales y ciclos inconclusos



Ayer vi un comentario en el blog de Gerardo Fernández  de Linus que define muy bien al Kirschnerismo teniendo en cuenta que según su punto de vista en esta época política es gestionar economía. Según esto último el Kirschnerismo es inversión en gasto público para generación de mercado interno. Y agrega luego: “En esta definición política-económica, el gasto público lubrica y alimenta la maquinaria económica, si hay merma en el gasto público la maquinaria de resiente, cruje y deja de funcionar. ¿Qué problema está teniendo esta política económica? La misma que ha tenido históricamente la Argentina y las grandes potencias a partir de la desregulación económica de fines de los 70', la fuga de divisas y la estafa del mercado financiero. La ganancia producida por esta maquinaria económica se fuga, no realimenta la misma. FIN DE LA HISTORIA. Si no solucionas ese problema, estas frito, es como querer llegar a La plata con un buraco en el tanque de nafta, IMPOSIBLE.”

 

Yo diría que el gran problema se produce cuando en este esquema de gestionar economía la producción se concentra en pocas manos, sobre todo en sectores estratégicos de la economía (como la alimentación), porque entonces la generación de demanda que produce este esquema de inversión en gasto público se ve absorbida por este sector de la producción elevando los precios para maximizar la ganancia sin dedicar un solo centavo a la inversión (al menos a la inversión dentro de nuestro país). Es en ese momento cuando la generación de excedentes pasa al sector clandestino de la especulación y la timba financiera del que habla linus.

Es ahí entonces donde tiene que atacar este gobierno, no poniendo nada más que freno a la fuga de capitales vía el fácil acceso al mercado de divisas, porque ya sabemos que de todas formas ese excedente va a llegar al circuito de la especulación y es ahí que faltaron y faltan las medidas que contrarresten la psicología del ser humano y por ende de las sociedades compuestas por el mismo que nos dicta que cuando estamos en una condición de harta satisfacción económica para qué vamos a iniciar nuevos procesos en los que tengamos que poner en juego trabajo e incertidumbre. Es más fácil sentarse a especular.

En este aspecto es donde yo propongo que la producción en esos sectores estratégicos de la economía se atomice en varias manos con un control del estado sobre la estructura de precios (proposiciones a las que hice referencia acá y aquí) pero leyendo ayer a Linus también se me ocurre otra propuesta. Una propuesta más acorde al sistema capitalista, una propuesta menos traumática para los que detentan el poder económico real del país.

En que consiste esa propuesta? A ver, vamos a definir un modelo de país que queremos. El del sistema de inversión en gasto público para generación de mercado interno y para completar el esquema el de inversión del sector privado para seguir expandiendo mercado interno y para ganar mercados externos.

Pero esto no se consigue solamente con voluntarismo como dice Linus, al pueblo se le conquista con la billetera y esto mismo vale para la industria.

¿Que podría hacer el gobierno en consecuencia para conquistar la billetera del industrial?

Se me ocurre proponerle al industrial que cada peso que invierta en nuevas industrias será gravado con la mitad de la tasa del impuesto a las ganancias, que los gobiernos provinciales hagan su esfuerzo también y que a cada nueva industria radicada en sus territorios se la grave con la mitad de la tasa del impuesto inmobiliario que le correspondería abonar.

Muchos dirán pero si el mercado se satura, si ya se alcanza el techo de demanda interna?

A eso le contesto con que el techo de consumo nunca se acaba. Sí algo tuvo de acierto este sistema económico fue interpretar acabadamente la psicología del individuo que siempre está buscando algo nuevo que le permita sentirse un poco menos insignificante.

Por eso el techo del consumismo es infinito, pueden ser finitas sus necesidades de alimentación, pero el techo en general es infinito; solo hay que saber que ofrecerle y veremos que su espíritu consumista jamás será satisfecho.

Por otro lado se me ocurre ofrecerle al industrial que cada peso que exporte será gravado con una tasa mínima de retención o impuesto a las ganancias. Simplemente bastará con esa mínima tasa y con la creación de nuevos puestos de trabajo para generar mercado interno agregado.

En definitiva proponerle al industrial: “Vos me satisfaces el mercado interno, reinvertís tus utilidades y yo acompaño cobrándote menos impuestos y generamos entre los dos más mercado, para que sigas acumulando capital”.

En definitiva crezcamos todos, crezcamos como nación, si no hacemos esto el camino que queda es la regulación del mercado y la desregulación de los monopolios.

Pero hablarle también al corazón de su billetera, enseñarle que si especula solo tendrá papeles pintados que servirán para generar más papeles pintados que a la larga servirán para compran la misma cantidad de bienes que compraban antes de generar más papeles pintados y que en cambio sí invierten en producción tendrán bienes tangibles que servirán para conseguir más bienes tangibles.

Es cierto lo que dice Linus que no se supo comunicarle a la gente, que no se le hizo ver por qué tienen el bolsillo más lleno, que no se le explicó que es ésto o el viejo modelo que tuvimos hasta antes de ésto.

Es absolutamente cierto, pero también es verdadero que faltó profundizar el modelo, profundizarlo haciendo que el gobierno intervenga cada vez más en la economía o profundizarlo seduciendo al mercado haciéndolo cada vez más productivo y competitivo para que el consumo lo siga retroalimentando.

Nos quedamos en la mitad, es hora de profundizarlo, de hablarle a la gente con la verdad tomemos el camino que tomemos y ahí si explicarle lo más claramente posible que es esto o el abismo. Que esto es en pro de sus bolsillos, que quien les ofrezca otra cosa los está estafando y tarde o temprano  terminará saqueando sus bolsillos. Explicarles todo esto en palabras claras.

Hacerle saber a la gente que el cuco no es un gobierno regulador de la economía o un capitalismo nacional, que el cuco es la especulación financiera.

Si no existe un buen comunicador en el staff, salir a buscarlo. Pero antes de nada, debemos de redondear el ciclo definiendo medidas para que este sistema de gasto público-consumo pueda funcionar a largo plazo.

lunes, 27 de mayo de 2013

La Soberanía Alimentaria hace a un pueblo independiente



Después de mucho tiempo vuelvo a postear y lo hago con un tema que considero trascendental para un país. Lo hago en un momento en que el gobierno ha decidido ponerle precio a 500 productos de la canasta básica, medida que puede ser acertada cuando se hace por un corto período de tiempo, dado que cuando la misma se prolonga, puede llegar a crear desabastecimiento, como estamos viendo sucede en los últimos días en Venezuela.


Por otro lado soy consciente de que hay tomar medidas de control sobre el precio de los alimentos, sobre todo cuando en el mercado existen empresas que ejercen su posición dominante sobre el mercado ejerciendo practicas oligopólicas, como es el caso de nuestro país. Empresas que ante una mejoría en el poder adquisitivo del consumidor no dudan un instante en elevar sus precios hasta el límite que tolera el mercado, generando inflación que solo se basa en la maximización de sus utilidades a niveles de rentabilidad que no se condicen con las que obtendrían en cualquier otra parte del planeta.

Sobre una de las alternativas que propongo para regular el mercado desde la iniciativa privada he desarrollado el tema acá y solo le agregaría a lo expuesto la prohibición de la enajenación de las empresas promovidas por un lapso de tiempo no inferior a 20 años, para evitar la anexión de las mismas a las empresas que ejercen posición dominante en el mercado.

A esa alternativa le agregaría concomitantemente otra proveniente del Estado, la cual paso a desarrollar:

Existen en el país 19 universidades nacionales que ofrecen carreras vinculadas a la Tecnología de los Alimentos. Universidades que están radicadas federalmente en todo el territorio nacional (Ciudad de Buenos Aires, Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro, dos en la ciudad de Santa Fe, Rosario, La Plata, Lanús, Luján, Tandil, Azul, Olavarría, Mar del Plata, Junín y Misiones).

Sería importantísimo dotar a las mismas por parte del Estado de la infraestructura necesaria para que funcione en cada una de ellas al menos una industria dedicada al sector, donde los estudiantes desarrollarían el marco practico de sus carreras que hoy en día solo pueden hacer en la empresa privada mediante pasantías que jamás alcanzan a cubrir la totalidad del alumnado. Estas pasantías permitirían aplicar al sector tecnología de punta y a la vez desarrollar un mercado alternativo de productos en el ámbito de un territorio federal a un precio que incluya una rentabilidad razonable con mercaderías de elevada calidad y salubridad controlada.

Lo que quiero dejar claro es que estas industrias anexadas a las Universidades deben ser manejadas como una empresa privada en la que el fin de las mismas sea obtener una rentabilidad razonable. Con esto contribuirían no solo a regular el precio del mercado, sino a la financiación de la universidad.

Cabe destacar que no solo se vería beneficiado el alumnado de dicha carrera, sino que también se beneficiaría el alumnado de las carreras de administración, de economía, de ingeniería y de abogacía que podrían realizar pasantías desarrollando tareas de auditoría, de control, de asesoramiento jurídico, de asesoramiento técnico, etc.

A la vez si la auditoría esta ejercida por el alumnado, el cual va a tener un corto período de pasantía en la misma, eliminaría el factor de corrupción y sospechas de corrupción. Por supuesto que esto requiere muchas medidas de implementación para que así suceda, pero lo que quiero dejar definido es el lineamiento general y el fin perseguido que es la eliminación de la corrupción.



Cabe acotar, en este sentido, que en la alternativa de iniciativa privada que propongo también se tiende a acotar ese factor de corrupción dado que el financiamiento propuesto se haría a pequeñas cooperativas y pymes y al ser pequeños negocios el margen de corrupción que pueda desarrollarse quedaría acotado.

Por último, todo esto debería ser complementado por el Estado con una gran campaña de educación en materia de consumo a la población, porque todos sabemos lo que puede una publicidad en nuestros hábitos de consumo y solo con información masiva sobre el tema dejaremos de comprar marcas líderes que muchas veces pueden ser de la misma y hasta de menor calidad que otras que irrumpen en el mercado. Debería de informar acerca de cuáles cosas deberíamos de fijarnos al comprar tal o cual producto.

Soy consciente que lo propuesto requiere una gran inversión en financiamiento de parte del Estado y que esta inversión restaría fondos a otros proyectos que también los necesitan, pero modestamente desde mi punto de vista, hay que comenzar ya a tomar medidas que conlleven a la soberanía alimentaria del país. Y veo a la soberanía alimentaria no solo como al autoabastecimiento en la materia, sino como el derecho de todos y cada uno de los habitantes del país a acceder a alimentos de calidad a precios justos y accesibles. Porque como dijo nuestra presidenta LA PATRIA ES EL OTRO y solamente será soberana la PATRIA cuando cada uno de los que la componemos podamos ejercer esa SOBERANIA.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Carta a CFK de los olvidados


Estimada Cristina, somos un grupo bastante numeroso que si bien se podría clasificar dentro de la clase media, nos diferenciamos de ella en el hecho de saber muy bien que nuestros intereses están mas cerca de las clases humildes y desposeídas y que todo lo que se haga por ellas redundará tarde o temprano en nuestro beneficio. También somos conscientes de todo lo bueno y positivo que ha hecho este gobierno en pos de una reactivación económica y de una mejor distribución de los ingresos. A pesar de eso, como no tenemos el poder económico de otros grupos o clases sociales y tampoco tenemos la organización social de otras clases más bajas, nos sentimos los olvidados. Somos una gran masa que todos los días trabajamos durísimo (muchas veces más de 12 horas diarias) y por lo tanto no tenemos tiempo para organizarnos política ni socialmente. En muchos casos trabajamos por nuestra cuenta (monotributistas), en otros trabajamos en dos empresas distintas para poder forjarnos un futuro un poquito mejor lo cual no nos deja tiempo para organizarnos en  un movimiento social.

Y por qué decimos que nos sentimos los olvidados? Porque cuando ocurren acontecimientos como los del próximo pasado 29 de octubre en los que un temporal de lluvia inunda nuestros modestos hogares y automóviles llevándose una gran parte de las cosas que con tanto esfuerzo logramos conseguir nadie se acerca para darnos una explicación, para ver que necesitamos y para brindarnos un mínimo de apoyo.

Asimismo nos sentimos olvidados porque las obras de mantenimiento y ya no digo de construcción de nueva infraestructura son inexistentes. Y digo esto por que en mí caso particular y en el de otros muchos que vivimos en la zona durante 30 años gracias al entubamiento de un arroyo cercano dejamos de padecer el flagelo de las inundaciones, pero luego de la realización de esta obra nunca se efectuó un mantenimiento de la misma y desde el 2000 en adelante hemos vuelto a padecer el mismo.

Ante acontecimientos similares los grupos de fuerte concentración económica como el agro logran quitas y hasta la excepción del impuesto inmobiliario y numerosos beneficios impositivos y sobre todo la realización de obras para impedir que estos sucesos se repitan nuevamente, otros simple e impunemente construyen compuertas en los entubamientos existentes para evitar el anegamiento de sus propiedades, por otro lado los grupos de escasos recursos económicos logran ayudas monetarias y materiales.

En nuestro caso solo nos queda empezar de nuevo, nadie se nos acerca. Las respuestas de las autoridades son nulas e inexistentes.

Nos gustaría que ante acontecimientos como los descriptos las autoridades se nos acercasen, nos brindaran las explicaciones del caso, contar con una mínima ayuda como la exención de impuestos y la obtención de una obra social gratuita durante un tiempo prudente para quien lo necesitase y una asistencia crediticia a una tasa preferencial para poder recuperar lo perdido. Nos gustaría sentirnos contenidos.


Pertenecemos a la clase media baja, apoyamos a este modelo, pero además de apoyarlo nos gustaría sentirnos parte de él.

Por otra parte Cristina, queremos dejar bien en claro que no nos sentimos usados por este modelo, que sabemos muy bien que gracias a él hemos podido volver a comenzar cada vez que un desastre de estas magnitudes nos acosa, pero sí nos sentimos olvidados. Nos gustaría que cuando estas cosas suceden los funcionarios no estén nada mas que junto a los grupos económicos pudientes o haciendo acto de presencia en las villas, sino que también recorran nuestros barrios y que recojan nuestras necesidades para así poder tener además de nuestro apoyo el sentido de pertenencia a este modelo.

Sabemos de su capacidad para actuar frente a los hechos consumados y ante los reclamos justificados, solo esperamos ahora que esa capacidad se amplíe a la prevención de los hechos y a actuar también para quienes no reclaman y solo esperan justicia y equidad.

Por ahora simplemente nos gustaría saber que hemos sido escuchados y que seremos tenidos en cuenta para la siguiente vez. Estamos seguros que en caso de leernos así será. Desde ya muchas gracias.

domingo, 6 de mayo de 2012

Países desarrollados y países de cuarta


En los últimos tiempos, con el problema de muchas economías de Europa golpeadas por la recesión y por el ahogo financiero, muchos de nosotros los argentinos charlando con españoles dábamos nuestra modesta opinión trazando una equivalencia con los problemas que soportamos en el 2001 debido a las políticas implantadas por el neoliberalismo y antes de que termináramos con nuestros argumentos recibíamos como respuesta que eso a ellos no podía pasarles porque eran países desarrollados que pertenecían a Europa y nosotros éramos países de cuarta. A partir de la nacionalización de las acciones de Repsol en YPF pasamos de ser un país de cuarta a ser una República Bananera.
Para la mayoría de los españoles América Latina es un conglomerado de países de cuarta y  aquellos que defienden su soberanía ya sea territorial como económica (caso Argentina, Bolivia, Brasil, Venezuela, Ecuador, etc.) pasamos a ser además Repúblicas Bananeras.

Me gustaría informales que estos países de cuarta y especialmente estas Repúblicas Bananeras aportan en un porcentaje significativo a la alimentación mundial y a la energía requerida por el mismo, incluida la de varios países desarrollados y que podrían satisfacer las necesidades de alimentación y agua potable del mundo entero durante varias centurias.

Claro que poseer recursos no implica desarrollo; pero lo que les duele precisamente es eso, que estemos llevando a cabo políticas tendientes al desarrollo. Les duele que ya no exportemos tanta materia prima, que ahora esos alimentos se exporten en un porcentaje significativo en forma de productos terminados (Véase informe al pie). Les duele nuestra industrialización, les duele nuestro avance tecnológico, les duele la defensa de nuestros recursos. Y por qué les duele? Les duele por su espíritu colonialista, les duele porque no es lo mismo recibir insumos a precios irrisorios y devolvérnoslos en forma de productos terminados a precios viles que tener que comprar esos productos ya terminados a precio de mercado. Realmente lo que anhelan es que seamos repúblicas bananeras, porque así recibirían solo insumos sin un ápice de valor agregado.

Ahora claro hay otras cosas que hacen a un país desarrollado y que lo diferencian de un país de cuarta. Por ejemplo un país de cuarta permite el libre ingreso a ciudadanos del mundo  y garantiza que tengan acceso a la salud, a la educación y les brinda las mismas posibilidades que a sus ciudadanos, mientras que un país desarrollado pone todas las trabas que puedan existir para garantizar que ninguna persona que entre en calidad de turista se vaya a quedar radicando en el mismo. Claro que esas trabas se flexibilizarán al mínimo cuando ese país desarrollado necesite mano de obra calificada o barata para sus intereses.

Un país desarrollado se arroga el derecho de ser policía del mundo y declarar patrimonio de la humanidad todo aquello que pueda ser de utilidad trascendental para su subsistencia, como así también se arroga el derecho de decidir que gobernante es dictatorial o pernicioso sin respetar la autodeterminación de los pueblos. En cambio un país de cuarta solo exige la soberanía sobre sus territorios y sus recursos sin ingerir jamás en la política interna o los recursos de otros países.

Un país desarrollado cuando uno de cuarta está en apremios lo ayuda enviando los rezagos y los productos vencidos que no sabe cómo descartar en el mismo, o le da asistencia financiera a intereses usurarios imponiéndole condiciones de cómo y en que usarlos. Un país de cuarta cuando otro está en apremios le envía alimentos de primera calidad brindándole el tiempo que sea necesario para pagar los mismos con los más bajos intereses o le da asistencia financiera sin poner condicionamientos de cómo o en que usarlos.

Un país desarrollado subsidia productos e industrias para equilibrar su balanza de pagos y así no permitir el ingreso de productos importados. Un país de cuarta analiza las importaciones y permite que ingresen aquellas que no están sobre o subfacturadas para posibilitar a la producción nacional condiciones equitativas.

Una república bananera toma todas las medidas conducentes a asegurar los intereses del capital que entra para trabajar reinvirtiendo una parte significativa de sus ganancias en la misma. En una república bananera no hay cabida para el capital especulativo o al menos a eso se tiende. En un país desarrollado últimamente manda el capital especulativo.

La verdad que sí somos un país de cuarta y una república bananera, pero ahora que he analizado que es un país desarrollado déjenme decirle: "Estoy orgulloso de pertenecer a un país de cuarta y a mi amada república bananera"


Informe sobre recursos alimenticios y reservas de agua potable
Brasil es el segundo productor mundial de soja con 74 millones de toneladas al año, seguido de Argentina con 50 millones de toneladas al año. Entre ambos suman 124 millones de toneladas frente a 120 millones de toneladas que produce el resto del mundo.

En cuanto a la exportación mundial de granos de soja Argentina es el segundo exportador a nivel mundial y Brasil el tercero.

Con respecto a la exportación mundial de aceite de soja Argentina es el primer exportador a nivel mundial y Brasil el segundo.

En la producción mundial de harina de soja Argentina vuelve a ser el primer exportador quedándose como en el caso anterior con más del 50% de las exportaciones globales y Brasil pasa a ser el segundo exportador con un 24% de las exportaciones globales.

En cuanto a la exportación de trigo Argentina es el cuarto exportador a nivel mundial con 10 millones de toneladas y Brasil el octavo con 2,5 millones de toneladas.

Además Argentina ha exportado un millón de toneladas en productos terminados derivados del trigo como harinas y pastas secas.

Con respecto a la producción mundial de maíz Brasil ocupa el tercer lugar con 61 millones de toneladas y Argentina el cuarto con 26 millones de toneladas.

En lo que hace a la exportación de maíz Argentina ocupa el segundo lugar con 15 millones de toneladas (siendo un porcentaje significativo exportado como harina de maíz) y Brasil ocupa el tercer lugar con 11,5 millones de toneladas.

Con respecto a la exportación de arroz Brasil ocupa el sexto lugar, Uruguay el octavo y Argentina el décimo lugar.

Con respecto a la avena Chile ocupa el cuarto lugar en exportaciones a nivel mundial, mientras Brasil y Argentina comparten el sexto lugar. En todos los casos un porcentaje significativos de esas producciones se efectúa en harinas y productos terminados.

Con respecto al girasol Argentina es el tercer productor a nivel mundial con 2,44 millones de toneladas.

En lo que hace a la exportación de girasol Argentina es él ocupa el noveno lugar y Uruguay el décimo lugar a nivel mundial. Mientras que en el caso de exportación de aceites de girasol Argentina ocupa el séptimo lugar a nivel mundial.

Con respecto a las reservas mundiales de agua dulce, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay comparten la tercera reserva de agua en importancia a nivel mundial que es el acuífero Guaraní. Esta reserva puede abastecer a la totalidad de la población mundial por más de 200 años. A su vez la cuarta reserva de agua se sitúa en los glaciares patagónicos compartidos por Argentina y Chile. Constituyendo así en América del Sur con estas dos reservas y otras de menor importancia la cuarta parte de las reservas mundiales de agua.

sábado, 25 de febrero de 2012

Dolor, bronca, indignación y culpa


Hacía rato no posteaba, no había mucho que decir, ¿o sí?

Las cosas transcurrían por el rumbo de los últimos tiempos, iguales.

Sin cambios, y los que se vislumbraban no iban en el sentido que hubiese deseado, eran más que nada un retroceso; como la eliminación de los subsidios.  Realmente hubiese preferido que se mantuviesen  esos subsidios, pero no como subsidios a empresas privadas, sino como un subsidio a la clase trabajadora. Como un subsidio proveniente de empresas en mano del Estado que nunca debió perder el control de los medios estratégicos del país (electricidad, petróleo, minería, energía, transporte de pasajeros, comunicaciones, etc.) Definitivamente hubiese preferido que se mantuviesen esos subsidios y que los fondos para esos subsidios proviniesen de esas empresas que ganan fortunas y que por el mero hecho de que podemos abonarlos nos cobran en moneda constante entre el 45% y el 120% más sobre el mismo artículo producido en nuestro país que lo que lo venden en otro país.

Claro, hoy después de lo sucedido,  muchos oportunistas de siempre dirían y ¿para qué mantenerlos? ¿Para qué estatizar? Sí no son capaces de controlar lo que concesionan.

Y entonces hoy tengo mucho dolor, mucha  tristeza, mucha bronca, mucha indignación y mucha culpa.

 Tengo mucho dolor por las 51 personas que ya no están y por los cientos que quedarán con secuelas psicológicas de haber pasado por esa tragedia.

Tengo mucha bronca por como aprovechan y aprovecharán este episodio los carroñeros de siempre para sacar rédito personal, para desacreditar a quien ha hecho algo por los más desprotegidos, aunque ellos también se hallan beneficiado por esas políticas.

Tengo mucha indignación por esos funcionarios corruptos, que no faltan en ningún gobierno, que no cumplen con sus obligaciones (ya sea para sacar beneficio personal o ya sea por desidia) o por esos otros funcionarios que con tal de salvar su pellejo apelan a frases tan estúpidas como las que hemos oído de boca de Schiavi.

 Por último siento mucha culpa. Culpa como individuo y culpa como integrante de una sociedad.

Culpa como individuo por no haber posteado acerca de las cosas que no me gustaban del gobierno; por haber omitido, muchas veces, el reclamo ante entes o empresas que abusaban de mí en calidad de usuario o consumidor.

Culpa como integrante de una sociedad, donde un día somos “capaces” de quemar un tren porque no sale por problemas técnicos o de destruir instalaciones por medidas o situaciones que atentan contra nuestros derechos y a los pocos días olvidarnos de lo sucedido. Yo sé que hay agitadores profesionales, lo sé, pero nuestro deber  es señalarlos, es no seguirles el juego, dejarlos solos y al descubierto.



Culpa por una sociedad donde todo el mundo despotrica contra la corrupción en general, pero cuando conocen casos puntuales no solo no los denuncian sino que los ponen como ejemplos dignos de admirar.

Culpa como integrante de una sociedad por no cuidar el patrimonio social, por no velar por el mantenimiento de las cosas públicas, como el mero hecho de cuidar la limpieza de las ciudades, de señalar a quien no lo hace, de no cuidar el transporte público, de no señalar a quien corta un asiento o graba un pupitre.

Culpa por no cumplir con nuestras obligaciones, con no respetar la vida ajena. Con solo estar comprometidos con nuestros intereses.

Yo sé muy bien que eso vino de la mano con este sistema perverso del neoliberalismo donde prepondera el individualismo sobre el colectivo, donde la solidaridad es una palabra que ya no existe.

Lo sé. Y ahora qué?

Ahora cada uno a afrontar sus culpas y a cumplir con sus obligaciones y a exigir sus derechos.

Ahora de una vez por todas a no olvidarnos de lo pasado, a que esas 51 víctimas sirvan de experiencia.

Ahora a esperar que el gobierno tome las medidas correspondientes como lo ha venido haciendo y en el caso de que no lo haga a reclamárselo.

Sigo confiando en la capacidad de mi presidenta y espero que tome las medidas adecuadas para que quienes hayan tenido responsabilidad reciban su condena y para que este hecho no se vuelva a repetir.

Con más calma y con más datos espero postear en los próximos días sobre el accidente, sobre la falta de control, sobre responsabilidades y todo lo que a los ferrocarriles atañe.

Y PARA QUE NADIE SE PRENDA SOBRE ESTO, SIGO Y SEGUIRE APOYANDO UN MODELO QUE HA MEJORADO NOTABLEMENTE LA ECONOMIA Y LA SOBERANIA DE MÍ PAÍS. SEÑALAR ERRORES, MARCAR DISCREPANCIAS NO ES ESTAR EN LA VEREDA DE ENFRENTE, ES AYUDAR A CREAR UN MODELO CADA VEZ MAS EQUITATIVO Y SUPERADOR.

martes, 29 de noviembre de 2011

Simplemente Lucia





Lucia, no sos una seguidora más, sos la persona a seguir. Tampoco sos una amiga más, sos la amiga con mayúscula, esa que no te da un consejo, esa que te da un ejemplo; esa que a lo sumo te da una opinión siempre y cuando te la pidan. Sos esa rara especie que muy pocas veces se encuentra en la vida, fiel a lo que piensa, recta, ecuánime, que obra de acuerdo a lo que siente y sobre todo que siente. Sos esa persona que un día me dijo: Felicitaciones Oskar por expresar lo que siente cuando lo siente y donde "se le canta" :) y así sos vos, decís lo que sentís donde se te canta y te ganaste el respeto de todos, de los que te seguimos y de los que solo pasan por la vida. Sos la que reclama justicia, no venganza; sos la que anhela los cambios para una sociedad más justa y equitativa, pero la que también dice que esos cambios solo son posibles a partir de nuestro propio cambio. La que tiene sed de justicia pero sabe que si nos bebemos el vaso de golpe podemos llegar a quedarnos sin nada.

Lu vos no te fuiste, vos estas en nosotros y ahí siempre te quedaras pero puta madre como duele no poder volver a escucharte.
Pd: Haceme un favor, cántale todo lo que sentís al Barbudo y gracias por el orgullo que me produce el contarte como amiga

domingo, 27 de noviembre de 2011

Eliminación de subsidios, posición dominante y profundización del modelo



Hoy después de más de un año de haber escrito este post y luego de haber ido al supermercado y haberme indignado con los precios de las bebidas gaseosas vuelvo con el tema de atacar la posición dominante que tienen ciertas empresas en el mercado.

Porque me indigne con los precios de las bebidas gaseosas? Porque recorriendo las góndolas de un supermercado de primera línea al que acudo cada cierto lapso de tiempo me encuentro con que la Pepsi Cola de 2,25 litros que normalmente desde hace ya un par de meses oscilaba entre los 10,20 y los 10,50 había descendido a $ 6,24. Igual decremento en los precios se podía encontrar en la marca competidora por excelencia.
En ese momento me pregunte cual era el porcentaje de ganancia de esas empresas? De un primer análisis a la ligera encontrándome en el mismo supermercado llegue a la conclusión que si aún hoy con esta promoción vigente no ganaran un solo peso, en días anteriores estaban facturando con un margen del 63,46% de ganancia, porcentaje creo inencontrable en ninguna otra parte del mundo. Pero un análisis un poco más profundo realizado cuando llegue tranquilo a mi casa hizo que me diese cuenta que este porcentaje era mayor aún. Porque digo esto? Porque en el día de hoy en dicho supermercado había un descuento del 15% si se abonaba con cualquier tarjeta de crédito, entonces el precio efectivo en dicho producto era de $ 5,30 y suponiendo que en los días anteriores hubiese el mismo descuento con tarjeta de crédito entonces el precio anterior efectivo sería de $ 8,70 por lo cual el margen de ganancia en el supuesto que en este momento se esté vendiendo al costo sería del 64,15%.
Al margen del tema y a propósito del descuento que hacen la mayoría de los supermercados si se abona con tarjeta de crédito es injusto, el hecho del costo financiero que indirectamente tienen que pagar los que menos tienen, por el hecho de que al no poder acceder a una tarjeta de crédito terminan pagando un 15% más. Suponiendo un sueldo de 4000 pesos, una persona que gaste unos 2000 en alimentos está recibiendo 250$ menos que quien posee una tarjeta de crédito.

Volviendo al tema central del post es indignante el porcentaje de ganancia con el que venden sus productos la mayoría de las empresas alimenticias que tienen una posición dominante en el mercado, superior hasta tres veces a las que las mismas tienen en cualquier otro país del planeta. Considerando asimismo que dichas empresas no tienen una tasa de reinversión acorde a sus ganancias en el país, es dable que el gobierno debería actuar para corregir esta situación y a tal fin se me ocurre que se debería de obrar de acuerdo a una de las propuestas que puntualice en el post de referencia, la cual vuelvo a explicitar a continuación:

Dado que se van a quitar unas serie de subsidios a los servicios buscando entre otras cosas reducir el gasto público y a la vez aminorar el crecimiento de la economía, no sería posible dedicar los fondos que con esto se ahorre al fomento de las cooperativas, las pequeñas y medianas empresas que sobretodo se dediquen al rubro alimenticio mediante la entrega de créditos blandos a largo plazo y con algún tipo de subvención impositiva y/o previsional durante los primeros años para que puedan tornarse competitivas?. Claro que para acceder a ese fomento dichas empresas deberían cumplir determinadas condiciones para proseguir en sus actividades, como la presentación periódica de una estructura de costos y una tasa de ganancia sobre sus productos acorde a la que es normal en otros países del mundo. Otras de las condiciones para acceder a dicho fomento seria radicarse en las cercanías de los centros productores o de los lugares que tienen mayor tasa de desempleo, que ocupasen mano de obra proveniente de los sectores de la juventud, preparándolas y capacitándolas.

Y todas estas condiciones serían absolutamente viables, dado que el que da tiene derecho a poner condiciones sin el pataleo del que recibe. No se podría argumentar que se está condicionando el mercado, porque lo que realmente se condiciona es el crédito.

En el momento de escribir aquel post dije que para esto necesitábamos el apoyo masivo de la gente en las urnas. Hoy ese apoyo está.  No hay excusas y si lo que se quiere es frenar la inflación y reducir el gasto público, mediante el control que se ejercería sobre los precios en estas empresas estaríamos poniendo precios referenciales a esas empresas que hasta hoy ejercen su posición dominante y por ende frenando la inflación. Por otro lado reduciríamos el gasto público que pasaría de gasto a inversión. Finalmente por otro lado lejos de enfriar la economía continuaríamos acelerando el crecimiento, sin dejar de lado una de las premisas que tantos buenos resultados nos trajo hasta ahora.